La provisión de Dios para vivir en el Espíritu
miércoles, 4 de marzo de 2026
Oración
Padre Dios, permíteme ser consciente de tu grandiosa provisión, que me permite ahora disfrutar de esa nueva vida que es espiritual, la vida de tu amado Hijo Cristo Jesús en mí. Amén.
Lee la Palabra de Dios
"La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén." 2 Corintios 13:14
Reflexiona
El vivir en el Espíritu es la realidad plena que todo creyente está llamado a experimentar. Para ello, Dios nos ha provisto de todo lo necesario para que podamos disfrutar de esta verdad. Esta provisión inagotable nos es revelada en la Palabra, como lo expresa el apóstol Pablo en su bendición final a los corintios: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.” (2 Corintios 13:14)
La gracia del Señor Jesucristo es un regalo inmerecido que se recibe por medio de la fe. Esta gracia no solo nos salva, sino que también nos capacita y nos impulsa a vivir la nueva vida que recibimos al creer en Cristo, como dice Efesios 2:8-10: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” Y como Pablo mismo lo testifica en 1 Corintios 15:10: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.”
Cuando rendimos nuestra vida a Cristo y lo recibimos como Señor y Salvador, por pura gracia, recibimos su Santo Espíritu. Él derrama en nosotros la esencia misma de Dios: Su amor, tal y como dice Romanos 5:5: “y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”
Y como si fuera poco, se nos concede disfrutar de la comunión del Espíritu Santo. Esto hace posible que se cumpla la oración de unidad manifestada por Jesús en Juan 17:22-23: “La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.”
Por lo tanto, vivamos cada día, conscientes de la inmensa provisión que se nos ha dado, entendiendo y disfrutando de “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo,” para poder verdaderamente, andar y vivir en el Espíritu.
Alaba a Dios
Comparte
¿Te bendijo este devocional? Compártelo con alguien que lo necesite.
Temas relacionados:
Devocionales relacionados
Enséñanos a vivir por fe
“Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación”. Lucas 2:25-30 “Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad”. Hebreos 11:13-16
¿Quién era Simeón? La Biblia solo dice que era un hombre justo y piadoso que vivía esperando la promesa de un Mesías y que el Espíritu Santo estaba sobr...
Florecer en esperanza
“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”. Romanos 15:13
En este versículo Pablo hace resonar grandes palabras de la fe cristiana que irradian luz una tras otra. “El Dios de esperanza”, nos muestra que Él es l...
La resurrección de Cristo, realidad de la fe
“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí”. 1 Corintios 15:3-8
En este pasaje el apóstol Pablo hace una recapitulación sobre el evangelio que él le llevó a los corintios, y enfatiza que es algo que él no se ha inven...